Paso 1. Una primera toma de contacto
Para acceder al
Centro de Copias de Seguridad y Restauración de Windows, nos dirigimos a
Inicio/Todos los programas/Mantenimiento/Copias de Seguridad y Restauración. En la pantalla que se abre, se nos da opción de
Configurar copias de seguridad, Crear una imagen de sistema,
Crear un disco de reparación del sistema, Seleccionar otra copia de seguridad para restaurar los archivos y
Recuperar la configuración del sistema o el equipo.
Paso 2. Elige la ubicación para la copia
Comenzamos
conectando nuestra unidad de disco duro externa al equipo. A continuación, hacemos clic en
Configurar copias de seguridad y, en ese panel, elegimos nuestra unidad de disco duro externa.
Opcionalmente, tenemos la oportunidad de
guardar la copia de seguridad en red, aunque en nuestro ejemplo nos hemos decantado por el disco externo.
Paso 3. Los datos de origen
Ahora nos aparece una nueva ventana en la que se
nos pregunta de qué deseamos hacer una copia de seguridad. Tenemos dos posibilidades. Dejar a
Windows que elija es la opción más sencilla, pues guardará en la copia de respaldo todos nuestros
archivos ubicados en bibliotecas (documentos, imágenes, música y vídeos), en el
escritorio y en las
carpetas de Windows predeterminadas (Contactos, Descargas, etc.). No obstante, cabe la posibilidad de que tengamos los
datos alojados en otras particiones y, por tanto, nos interese más la segunda opción:
Dejarme elegir.
Así, seleccionaremos las bibliotecas o carpetas que deseamos incluir.
En este paso a paso vamos a apostar por la segunda opción. A
continuación, haz clic en Siguiente.
e trata de
cómo configurar las copias de seguridad.
Paso 4. Selecciona los archivos
Puesto que hemos elegido en el paso anterior la segunda opción, tenemos la libertad de
seleccionar qué archivos de nuestro equipo deseamos añadir a la copia de seguridad. Nos aparecen nuestras
bibliotecas y podemos elegir aquellas que nos interesen y desmarcar las que no.
Asimismo, desde
Equipo
podemos ver todas nuestras particiones. Marcamos en todas ellas
aquellas carpetas que nos interesen y desmarcamos las que no. También
decidimos si deseamos o no una imagen de sistema. Ésta nos servirá para hacer que el
equipo vuelva al estado en el que se encontraba
justo antes de proceder a la copia de seguridad (con los mismos
programas que había instalados, configuraciones, documentos, etc.), por
si se diera el caso de que en un momento determinado la instalación de
Windows se daña y no queremos perderlo todo. De nuevo, hacemos clic en
Siguiente.
Paso 5. Revisa la configuración
En la nueva ventana, se nos informa acerca de la
ubicación que hemos seleccionado
para almacenar la copia, al mismo tiempo que se nos proporciona un
resumen de los ficheros que hemos incluido en ella: bibliotecas de
usuario, carpetas añadidas o excluidas... También se nos informa de si
hemos añadido, o no, una imagen del sistema.
Por otro lado, se nos brinda la oportunidad de
modificar la programación por defecto. Para ello, hacemos clic en
Cambiar programación y, en la nueva pantalla, especificamos la
frecuencia
(diaria, semanal, mensual) con que se llevará a cabo la copia de
seguridad, así como el día de la semana y la hora. Aceptamos para
guardar los cambios. Para concluir con la configuración del backup,
hemos de pinchar en
Guardar configuración y ejecutar copia de seguridad.